Cuantas veces
hemos sufrido ira, resentimiento y hasta odio hacia otra persona cuando nos
hace el mal, y es que fácilmente nos dejamos llevar por estos sentimientos
cargados en ese momento acalorado o de tensión.
El Apóstol Pablo
nos exhorta a actuar piadosamente ante todo esto y nos dice en:
“No seas vencido de lo malo, sino vence con
el bien el mal”
Romanos 12:21
Por que pagar mal
por mal cuando podemos pagar bien por mal, y sentirnos bien con nosotros mismos
de esta manera agradamos a Dios con ofrenda buena y perfecta para Él, Lo que
Pablo nos dice y es que muchas veces hacer el bien a los demás aun que estos
nos fallen es una manera de demostrar que los amamos y esto en algunos casos
repercute en la conducta o actitud de las personas para con nosotros, por que
al hacer siempre el bien vendrá a su mente la pregunta, ¿Por qué le hago mal a El(o Ella) sí en lugar de hacerme un mal, a mi
siempre me trata bien?.
Le recuerda algo
estas palabras, “Amaras a tu prójimo como a ti mismo”; cuantas veces nos
fallamos a nosotros mismos y ¿aun así nos amamos?
Reflexionemos:
¿Sería capaz
usted de bendecir a alguien que le haya fallado?
O
¿Cuántas veces ha
tratado mal a una persona que ama?
Son preguntas
difíciles de contestar pero encontramos que Pablo nos dice en estos pasajes del
Capitulo 12 que nos amemos sin fingir, que seamos pacientes, gozosos por la
misericordia de Cristo y que todos seamos los unos con los otros.
Oración:
“Padre santo le
rogamos señor que nos llenes de entendimiento paciencia y amor para con todos
nuestros hermanos, queremos agradarte con nuestra vida y que esta sea una ofrenda
conforme a su voluntad, Amen!”

Comentarios
Publicar un comentario